Planear el embarazo
Conozca la importancia de preparar su cuerpo antes del embarazo y cuáles son los principales procedimientos para la preconcepción.

Antes de comenzar a intentar quedarse embarazada, es aconsejable que vaya a una consulta de ginecología para valorar su estado general de salud, para realizar pruebas clínicas y presentar los resultados al médico, así como para obtener orientación sobre los suplementos que debe tomar. Este consejo es de la obstetra Ana Chung.
Pida una cita
La cita con el ginecólogo es una oportunidad para que la pareja pueda solicitar información o aclarar dudas relacionadas con la sexualidad y la reproducción, el ciclo menstrual, la ovulación y el periodo fértil.
Durante la consulta preconcepcional, como se denomina, el médico recoge toda la información necesaria para minimizar riesgos de posibles complicaciones durante el embarazo. Durante la evaluación del historial clínico se tienen en cuenta factores como la edad de la mujer, los antecedentes genéticos, el estilo de vida, enfermedades crónicas, infecciones o la toma de medicamentos.
Compruebe su estado de salud
«Las pruebas de rutina incluyen una citología, una ecografía ginecológica y análisis que determinan el bienestar general y el estado serológico con respecto a determinadas infecciones», explica Ana Chung, aclarando que, por ejemplo, si la mujer no es inmune a la rubeola, deberá vacunarse antes de quedarse embarazada. Por eso es tan importante realizar anticipadamente las pruebas y los análisis clínicos prescritos por el médico.
«También es muy importante confirmar si tiene las vacunas al día», añade la médica.
Identifique su grupo sanguíneo
Otro dato importante que hay que determinar es el grupo sanguíneo (O, A, B, AB) de la futura madre, así como si la sangre es Rhesus positivo o negativo (Rh + o Rh -).
Este dato permite determinar la compatibilidad entre los grupos sanguíneos de la madre, del padre y del feto o, por ejemplo, cuál es el grupo de sangre de la madre en el caso de que sea necesaria una transfusión de sangre en un determinado momento del embarazo.
Análisis del compañero
Fundamentalmente en el caso del primer embarazo, es esencial comprobar la compatibilidad entre el padre y la madre a través de un hemograma, un examen de la sangre, realizado en el laboratorio, para clasificar y contar los elementos de la sangre y sus respectivos porcentajes.
Por ejemplo, las hemoglobinopatías son enfermedades de la sangre que provocan anemias graves como es el caso de la talasemia, un tipo de anemia que es hereditaria.
Informe al médico sobre su historial familiar
La pareja debe estar informada sobre sus antecedentes familiares. «Existen determinadas patologías que son congénitas, lo que implica la realización de determinadas pruebas durante el embarazo», explica Ana Chung, continuando: «Es importante que la pareja sea consciente del historial clínico de la familia para informar al médico y que este pueda orientarlos durante el embarazo».
Cuando existen patologías
«En el caso de que la mujer padezca alguna patología crónica, es esencial que también visite a un especialista de su área», recomienda la obstetra Ana Chung.
«Por ejemplo, si una mujer tiene hipertensión, debe acudir a su médico de medicina interna o de cardiología», que determinará su situación clínica antes de planificar el embarazo.
En el caso de la diabetes previa al embarazo, la enfermedad debe estar bien controlada. «Sabemos que las mujeres con diabetes que no tengan una diabetes bien controlada en los últimos tres meses antes de la concepción tienen un mayor riesgo de malformaciones en el feto», explica la médica.
Otro ejemplo de enfermedad crónica que exige un seguimiento especial durante la preconcepción es la epilepsia.
«Lo ideal es que siempre que una mujer esté medicada, y especialmente si está polimedicada, el médico que la atiende en dicha patología vuelva a revisar la medicación para reducirla a la monoterapia (es decir, solo con un fármaco), y con la dosis más reducida posible para que tenga un menor impacto en el feto», concluye.


