Consulta preconcepcional
Conozca para qué sirven los cuidados preconcepcionales y sepa los pasos más importantes a la hora de preparar el embarazo.

La consulta preconcepcional tiene como objetivo evaluar el estado de salud de la futura madre y tomar las medidas adecuadas para preparar el embarazo. Aunque los cuidados preconcepcionales varíen según las particularidades de cada mujer, son importantes para todas las madres.
En el caso del futuro bebé, estos cuidados son una especie de primer regalo, porque significa que los padres están siguiendo las precauciones adecuadas para estar más saludables en el momento de la concepción, proporcionándole un inicio de vida también con salud.
La consulta preconcepcional también es una oportunidad para plantear dudas y temores sobre cuestiones de salud que preocupen a la pareja, tanto si están relacionadas con la alimentación, la nutrición, problemas de salud congénitos y hereditarios, o incluso sobre aspectos psicológicos, familiares y financieros relacionados con la preparación del embarazo.
De acuerdo con la obstetra Ana Chung, esta es una de las pocas ocasiones en las que muchas mujeres realizan un análisis más completo de su estado de salud. «Es muy importante para cualquier mujer, independientemente de que sea saludable o no», subraya.
Se trata de un momento en el que la futura madre puede conversar con su médico sobre su estilo de vida, rutinas alimenticias, hábitos de descanso, ejercicio físico, estrés y posibles problemas de salud con los que ya cuenta.Además, será un buen punto de partida para adaptarse a la nueva fase en la que intentará quedarse embarazada.
Puede ser que el médico le pida que lleve un registro de las menstruaciones, le hable sobre los hábitos de anticoncepción o aclare sus dudas sobre su periodo fértil o sobre el tiempo necesario para que se quede embarazada. Es aún mucho más importante que pueda prepararse para la concepción desde el punto de vista físico, sobre todo nutricional. «La mujer debe seguir determinados pasos, entre los que se incluyen comenzar a tomar vitaminas antes de la concepción, en particular ácido fólico y yodo, para la prevención de ciertas malformaciones congénitas y para mejorar el desarrollo neurológico y cognitivo del bebé», explica la especialista.
De acuerdo con Ana Chung, muchas mujeres conocen la importancia de hacerse pruebas antes de quedarse embarazadas, pero no son muy conscientes de la necesidad de prepararse desde el punto de vista nutricional mediante la toma de vitaminas y suplementos antes del embarazo.
«Generalmente, cuando atiendo en mi consulta a mujeres en edad fértil, les pregunto si están planeando quedarse embarazadas y les digo que, en caso afirmativo, es importante realizar una consulta preconcepcional. Si conseguimos inculcar en las mujeres la preocupación de prepararse para el embarazo, obviamente conseguiremos tener una población mucho más saludable con una menor probabilidad de problemas, no solo durante el embarazo, sino también durante el parto», subraya.
Preparar el embarazo en el momento más saludable
Las primeras semanas de embarazo son de gran importancia. El periodo en el que el feto es más vulnerable a problemas de desarrollo tiene lugar entre los 17 y los 56 días después de la fecundación, instante en el que comienzan a formarse los órganos, un momento en el que muchas mujeres aún no saben si están embarazadas.
Por eso, y porque casi el 50 por ciento de los embarazos no son planeados, analizar el estado de salud de la pareja antes de la concepción permitirá detectar y prevenir muchos problemas que pueden cuestionar la evolución del embarazo y la salud de la madre y del bebé.
«La preconcepción es una ventana muy importante para poder realizar determinados diagnósticos. Es una oportunidad para que el médico de familia realice un seguimiento de una serie de patologías de dicha pareja», acentúa Ana Chung, reforzando que en dicha “ventana” el médico obtiene información para evaluar los riesgos de anomalías reproductivas en la pareja y propone medidas para minimizar o eliminar dichos riesgos. En el caso de que no sea el primer embarazo, también es una oportunidad para investigar posibles problemas de embarazos anteriores.
Análisis y pruebas
La consulta preconcepcional puede ser realizada por el médico de medicina general y familiar o por el médico ginecólogo y obstetra. Sin embargo, no puede ser sustituida por una consulta general de rutina, debido a que aborda dimensiones específicas de la preconcepción.
Con base en las directrices de las autoridades sanitarias, el médico normalmente solicita análisis básicos del estado de salud de la mujer, como el hemograma, análisis de la función renal y análisis de orina; así como análisis específicos como serologías, que sirven para evaluar el estado de la mujer con respecto a enfermedades como la rubeola, la toxoplasmosis, la sífilis, la infección por VIH o la hepatitis B.
Es importante realizar una citología cérvico-vaginal (conocida como Papanicolau) para detectar el cáncer de cuello uterino y, en el caso de que la mujer no se haya realizado ninguna ecografía reciente, se realizará una para comprobar que el útero y los ovarios se encuentran bien. Otro de los exámenes importantes y que incluye a la pareja, es la detección de hemoglobinopatías.
De acuerdo con Ana Chung, no es esencial que el hombre acompañe a la mujer durante la consulta preconcepcional, pero la mujer debe conocer el historial personal y familiar de su compañero y este deberá realizarse las pruebas solicitadas por el médico en dicha ocasión.
«Conviene no olvidar la parte masculina de la ecuación, porque los hombres, a pesar de que no cargan con el niño, también contribuyen, y es importante confirmar mediante análisis que la pareja está bien, sobre todo si se trata del primer embarazo», refuerza.
Qué llevar
Si tiene muchas preguntas para el médico, podría ser útil que lleve una pequeña lista con los temas que pretende preguntarle, para que no se olvide de nada. También debe llevar el boletín de vacunas, para que el médico pueda comprobar si tiene todas las vacunas, principalmente en el caso de la vacuna contra el tétanos, que en la edad adulta se debe colocar de diez en diez años.
Si es posible, lleve también pruebas previas, para evitar que se repitan análisis que se acaban de realizar hace poco tiempo. Si ya tiene hijos y acude a un nuevo médico, sería útil que lleve los informes de embarazos anteriores, así como información sobre el historial familiar. «Es importante que la mujer vaya provista de información, no solo personal, sino desde el punto de vista familiar, porque el médico le preguntará si existe alguna patología hereditaria importante».
Según Ana Chung, este tipo de información es imprescindible debido a que, en el caso de que existan patologías en la familia – como por ejemplo enfermedades cromosómicas transmitidas de padres a hijos – estas se pueden investigar antes o durante el embarazo, para poder diagnosticar si el bebé es portador de la enfermedad.
Problemas de salud y ajustes en la medicación
De acuerdo con Ana Chung, la consulta preconcepcional es de esencial importancia para las mujeres que ya sufren una patología o que han tenido problemas en embarazos anteriores. «Es importante que, si una mujer ha tenido abortos anteriores, acuda a un especialista – que normalmente es un obstetra, no un médico de familia – para realizar una serie de pruebas médicas que nos permitan comprender exactamente el origen del problema», subraya.
Del mismo modo, en el caso de que existan condiciones médicas anteriores como diabetes, asma, depresión, epilepsia, lupus, etc., es imprescindible comprender si la enfermedad está controlada y evaluar el impacto de la medicación. «Hay patologías como la epilepsia, la hipertensión, las enfermedades depresivas, etc., en las que es necesario volver a ajustar la medicación antes de que la mujer se quede embarazada. Lo que se pretende es que, durante el embarazo, la mujer esté medicada con el mínimo número de fármacos y en la menor dosis posible», explica.
Suplementos nutricionales durante la preconcepción
En la consulta preconcepcional, el médico prescribe la toma de suplementos nutricionales según las orientaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS).


