Suplementos para la madre que amamanta

Escrito por: Iolanda Veríssimo
Con los testimonios y revisión de: Dra. Maria Ana Carvalho, nutricionista.

Conozca los cuidados de suplementación necesarios para garantizar el bienestar de la madre y el desarrollo saludable del bebé durante la lactancia materna.

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Durante el periodo de lactancia, las necesidades energéticas y nutricionales de la madre, desde el punto de vista de la energía, agua, proteínas, hidratos de carbono y algunos micronutrientes, aumentan.

Como explica Maria Ana Carvalho, nutricionista, «durante el embarazo se acumulan reservas de grasa que cubrirán parte del aumento de las necesidades energéticas que se producen durante la lactancia. Sin embargo, a pesar de dicha movilización de energía de los tejidos maternos, las necesidades energéticas en las mujeres que amamantan exclusivamente aumentan de media unas 500 kcal por día, en comparación con las necesidades energéticas que tenía la mujer antes de quedarse embarazada».

Este aumento de las necesidades energéticas se debe, por un lado, a la energía que se gasta en la producción de leche y, por otro, a la energía utilizada por los tejidos maternos.

De acuerdo con la especialista, el ajuste a las necesidades energéticas añadidas se debe realizar a través de la adopción de una alimentación completa, equilibrada y variada, basada en los siete grupos de la rueda de los alimentos, y mediante la toma de una suplementación adecuada.

Las madres que amamantan necesitan más yodo

El yodo es un oligoelemento esencial para el organismo humano, que se acumula en la glándula tiroides y es necesario para producir las hormonas tiroideas, a su vez fundamentales para la maduración del sistema nervioso central del bebé y para su desarrollo saludable.

La lactancia exclusiva necesita un aporte superior de yodo, tal y como el embarazo, para completar las necesidades de la madre que amamanta y asegurar un desarrollo cerebral del bebé normal.

Influencia del yodo en la leche materna

El aporte de yodo en el bebé hasta los seis meses de vida se realiza a través de la leche materna. Tal y como los sabores de la alimentación de la madre pasan a la leche que alimenta al bebé, los nutrientes que esta ingiere también estarán presentes en la leche, por lo que el yodo que toma la madre también acaba por pasar al bebé.

Otros suplementos

Si la madre sigue las recomendaciones del médico y del nutricionista con respecto a la alimentación y a la suplementación con yodo, y si no presenta señales de carencias nutricionales, no es necesario administrar otros suplementos en esta fase.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda la suplementación con yodo en el periodo de lactancia materna exclusiva y la posible suplementación con ácido fólico o hierro en el caso de que exista una evaluación médica que lo indique.

Refuerzo alimentario

Para responder al aumento de las necesidades energéticas impuesto por la lactancia exclusiva y conseguir ingerir las 500 kcal extra necesarias para este periodo, la madre debe reforzar su alimentación, buscando el apoyo del médico especialista y del nutricionista para realizar los cambios necesarios en su plan alimenticio.

De acuerdo con Maria Ana Carvalho, una comida o cena saludable, con un plato de sopa de verduras, un plato principal con la mitad de verduras, un cuarto de carne o pescado y otro cuarto de pasta, arroz o patata, y una pieza de fruta pequeña al final, corresponde de media a 500 kcal.

«Esto no significa que las madres que amamantan en exclusiva durante los primeros seis meses deban consumir una comida o una cena extra. Significa que deben repartir esas calorías extra a lo largo de su día, para lograr ese aumento en las necesidades energéticas y nutricionales. Normalmente, lo que aconsejo es reforzar los tentempiés intermedios, y a veces reforzar las cantidades en las comidas principales», describe.

La nutricionista también subraya que, al contrario de algunos mitos que suelen circular entre las madres, no existen evidencias científicas que comprueben la necesidad de hacer restricciones alimenticias durante la lactancia, excepto en el caso del alcohol, que se debe evitar. Para mantener el equilibrio nutricional, la mujer debe adoptar una alimentación saludable, basada en la rueda de los alimentos, ingiriendo más alimentos de los grupos de mayores dimensiones, como las verduras, y menos de los de menores dimensiones, como las grasas, sin olvidar que la ingestión de agua también es muy importante.

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