Alivio del dolor durante el parto
Conozca qué estrategias se pueden usar para gestionar el dolor y mantener la confianza durante el trabajo de parto.

El dolor en el parto es una de las principales preocupaciones de las futuras madres. Para lograr una mayor tranquilidad y confianza durante dicho momento, es esencial que la embarazada se informe con antelación sobre las diversas posibilidades disponibles para controlar el dolor. También es muy importante que la persona que va a acompañarla conozca las diversas opciones a disposición para el alivio del dolor y sepa cómo apoyar a la embarazada a lo largo de las diversas fases del trabajo de parto.
Preparación para el parto
Según Manuela Ferreira, enfermera especialista en Salud Materna y Obstetricia, una de las intervenciones más eficaces para aliviar el dolor en el parto es preparándose de una forma adecuada, a través del curso de preparación para el parto y paternidad, con el apoyo de técnicos de salud especializados en el área de la salud de la mujer, como los enfermeros especialistas en enfermería de salud materna y obstetricia.
«Esta formación permite desmitificar temores, aclarar dudas e informar a la pareja sobre las estrategias que hay que poner en práctica durante el embarazo, en el momento del parto y durante el posparto, para que puedan encarar cada fase de una forma informada, con confianza y tranquilidad», describe la especialista.
Intensidad del dolor
A pesar de que no es posible prever la intensidad del dolor que siente una mujer en su trabajo de parto, se sabe que existen varios factores que pueden influir en el nivel de dolor de dicha experiencia.
«Influyen en el dolor los factores clasificados como fisiológicos, relacionados con la liberación hormonal propia del trabajo de parto; el hecho de que la mujer esté pariendo por primera vez; la posición, el tamaño y el peso del feto; la tensión, la ansiedad y el miedo del parto. También puede influir en la percepción de la intensidad del dolor la posición de la parturienta durante el trabajo de parto, el uso de drogas para inducir o aumentar las contracciones uterinas, las cuestiones culturales y experiencias anteriores», aclara Manuela Ferreira.
Además, el ambiente que rodea a la embarazada durante el trabajo de parto tiene un impacto importante en su bienestar. En este caso, la forma como los profesionales de salud se comunican y se comportan con la pareja, la filosofía y la política de atención, las condiciones físicas del espacio y la libertad de movimientos que tiene la mujer, son aspectos que influyen a lo largo del parto.
«Se debe cuidar el ambiente, debe tener poca luz, ser acogedor y silencioso y debe proporcionar privacidad a la mujer», aconseja Manuela Ferreira. Por último, pero no menos importante, la parturienta debe sentirse totalmente segura y apoyada por los profesionales de salud.
Métodos de alivio del dolor
Según la enfermera Manuela Ferreira, existen numerosos métodos seguros y eficaces para el control farmacológico del dolor durante el trabajo de parto.
«Se pueden usar métodos farmacológicos y no farmacológicos de forma individual o asociados, de tal forma que potencien el efecto», explica la especialista.
De acuerdo con la recomendación del Colegio Americano de Obstetricia y Ginecología, y de la Sociedad Americana de Anestesiología1, siempre que sea bajo supervisión médica y cuando no haya ninguna contraindicación clínica, «el pedido de la embarazada es un criterio suficiente para iniciar de inmediato la analgesia del trabajo de parto».
En este contexto, el método más utilizado –que también se considera el más eficaz, seguro y con menos efectos secundarios– es la analgesia por bloqueo epidural, más conocida como analgesia epidural. Sin embargo, como subraya Manuela Ferreira, no existe una opción única para todas las mujeres, por lo que los métodos farmacológicos elegidos para el alivio del dolor en el parto siempre se deben discutir con la mujer para proceder a la administración de los más adecuados en su caso.
«A pesar de que en los últimos años se ha apostado mucho por el uso de técnicas regionales en la analgesia del parto (epidural), también se pueden usar medicamentos de uso sistémico, administrados por vía intramuscular o endovenosa, cuando se considere necesario», aclara.
En general, las parturientas que no pueden o no necesitan anestesia epidural, consideran este tipo de medicación una buena opción para el alivio parcial del dolor.
Opciones no farmacológicas
Muchas maternidades ya disponen de planes de cuidados que permiten aliviar el dolor en el trabajo de parto con la ayuda de métodos no farmacológicos. Incluso en los lugares en los que este tipo de recursos aún no está muy avanzado, ya existe, en la mayor parte de las maternidades, una preocupación por otros factores que contribuyen a un parto humanizado, en el que se tienen en cuenta los detalles que no restringen a las intervenciones farmacológicas.
Presencia de un acompañante
Por ejemplo, la mayoría de las maternidades u hospitales ya permiten la presencia de un acompañante, en la mayoría de las veces el padre.
«Los estudios comprueban que el dolor es menos intenso cuando la madre tiene a alguien a su lado afectivamente cercano», sugiere Manuela Ferreira.
Música para relajarse
Otro ejemplo de medidas de confort para un parto humanizado es la posibilidad de que haya música ambiente en la habitación de la parturienta, incluso una lista de canciones previamente elegidas por ella misma.
Técnicas de respiración
Una respiración correcta –con la ayuda de técnicas aprendidas en el curso de preparación para el parto– es un elemento importante para el control del dolor. «El uso de patrones respiratorios adecuados para la fase de trabajo de parto en la que se encuentra la mujer, ayuda a que la madre y el bebé reciban el oxígeno necesario para funcionar eficazmente durante el parto, disminuyendo también el dolor provocado por la isquemia del músculo uterino durante las contracciones», refiere la enfermera.
Baño de inmersión o ducha
Igualmente, la aplicación de agua caliente mediante compresas, baño de inmersión o ducha, ayudan a la embarazada a relajarse y contribuyen al alivio del dolor en momentos clave del trabajo de parto.
Movimiento y reposo
También es importante que la parturienta alterne el movimiento y el reposo, para que pueda gestionar el dolor y encontrar la posición que le resulte más cómoda.
Masaje en la zona lumbar
Un buen masaje relajante y el uso de una pelota de parto (pilates) también son opciones para el alivio del dolor.
En este contexto, el padre desempeña un papel importante y puede hacer uso de las enseñanzas que ha recibido en el curso de preparación para el parto, sobre todo en cuanto a la técnica para el masaje lumbar.
Papel del padre
En efecto, la presencia y la colaboración del padre o de un pariente cercano, es extremamente importante para proporcionar apoyo psicológico y transmitir confianza a la madre.
«El padre puede colaborar prácticamente en todas las medidas no farmacológicas, como el masaje lumbar, la aplicación de agua caliente, el apoyo para caminar y para usar la pelota, en la respuesta respiratoria, etc.
También puede escuchar con la madre música que les guste a ambos y que sea relajante, o simplemente darle la mano y estar en silencio, haciendo que la mujer sienta que realmente está participando en ese momento tan especial», sugiere Manuela Ferreira.
1. The American College of Obstetricians and Gynecologists (2004) Pain Relief During Labor. Committee on Obstetric Practice, nº. 295.


