Evitar la dermatitis del pañal
Manténgase al tanto de las medidas esenciales para cuidar la piel del bebé y evitar la molestia causada por los sarpullidos.

La dermatitis del pañal, también conocida como eritema del pañal o sarpullido, es común en los recién nacidos. Los cuidados generales de la piel, como el cambio frecuente del pañal y la limpieza, la hidratación y la protección, son los mejores aliados en el combate a este problema.
Fisiología de la piel
La piel del bebé, estructuralmente semejante a la del adulto, es menos estratificada, con un pH en el nacimiento más básico que ácido, lo que la hace más apetecible a los microorganismos perjudiciales para el bebé.
El vérnix caseoso, sustancia blanca/amarilla que reviste la piel, y los pliegues cutáneos del recién nacido, tienen una función protectora, nutritiva, termorreguladora y de prevención de las infecciones externas. No se debe retirar, a no ser en las situaciones en las que existe mezcla con fluidos sanguíneos (normalmente cuero cabelludo).
Funciones de la piel del bebé
La piel actúa como una interfaz entre el medio interno y el medioambiente, y ofrece funciones especiales para la supervivencia del ser humano.
Además de revestir externamente el cuerpo, posee características y una fisiología que la identifican como órgano altamente desarrollado. No menos importante, la piel desempeña también la función del tacto, o sensación táctil, presente desde las 12 semanas de vida intrauterina, siendo el primer órgano de los sentidos presente y activo en el embrión.
Esta es una función extremamente importante en el contacto con el mundo y en la aprehensión de las complejas reacciones neuronales desarrolladas y registradas en el cerebro del bebé. Para los mamíferos, el tacto es una importante forma de contacto-relación y desarrollo emocional y cognitivo.
Considerando la importancia de la piel como barrera contra la infección y también su papel en el control hídrico y de la temperatura, la protección y la preservación de la piel del recién nacido es decisiva para su salud. Por todo esto, vamos a mimarla, cuidarla y tratarla con gran respeto y cariño, ¿verdad papás?
Causas de la dermatitis
Algunos bebés parecen tener mayor tendencia para desarrollar dermatitis del pañal, mientras que en otros es raro; pero ambos grupos se libran de este problema en el momento en el que dejan el pañal. ¿Cuál es la causa? El contacto prolongado y la exposición a la orina y a las heces en esa zona provocan una reacción irritativa y daños en la piel.
Actualmente, la dermatitis del área del pañal irritativa se interpreta como el resultado final de una cascada de eventos, desencadenada inicialmente por lesiones a nivel del estrato córneo, inducidas por exposición a múltiples factores como la hiperhidratación, fricción, temperatura, irritantes químicos, orina y heces.
Después de que la barrera cutánea se vea comprometida, varios factores adicionales del mismo tipo potencian esos cambios, originando un ciclo vicioso vulnerable a las infecciones por agentes microbianos oportunistas, como la Candida albicans, que es un factor agravante frecuente.
Impacto de los pañales
Los pañales desechables modernos tienen tres capas: una interna que funciona como filtro, una intermedia con capacidad de absorción de líquidos y, finalmente, una externa a prueba de agua.
Esta última capa tiene un papel fundamental en la impermeabilidad del pañal; sin embargo, evita la transpiración, lo que hace que aumente la temperatura y la humedad local.
Por otro lado, los pañales modernos son más oclusivos, siendo responsables de los casos raros de dermatitis de contacto alérgica.
El pañal ideal debería tener buena capacidad para contener el agua, permitir una buena aireación (menos oclusiva) y cambiar de color inmediatamente después de que el niño orine. Ese pañal aún no existe.
La infección por bacterias “malas” de otras zonas de la piel y mucosas, transportadas por nuestras manos mal lavadas durante el cambio del pañal, puede provocar la aparición de la dermatitis del pañal.
Otros trastornos del funcionamiento normal de la piel, como la psoriasis y la dermatitis atópica (esta última con una fisiología diferente), también pueden influir en su aparición.
Una cuestión que se plantea muchas veces tiene que ver con la posible influencia de los productos con los que se lava la ropa de los bebés o de los pañales, cuando se usan pañales no desechables, en la aparición de dicha dermatitis.
Según los estudios disponibles, los productos con los que se lava la ropa de los bebés, cuando se opta por usar pañales de algodón, parece que no tienen influencia en este problema, siempre que se use un detergente suave y poco concentrado, y se realice un enjuague correcto.
En cuanto a elegir un tipo u otro de pañal, una vez más existen pros y contras en ambos lados. Si, por una parte, los pañales desechables, al estar formadas por capas de material ultra absorbente, parece que mantienen el culito del bebé seco durante más tiempo, también es verdad que los elásticos que refuerzan la retención en determinadas zonas del pañal constituyen el primer punto en el que aparecen las primeras señales de enrojecimiento.
Hay algo indudable: se debe cambiar el pañal con frecuencia, tanto si es desechable, de algodón o ecológico, para disminuir el tiempo de contacto con la orina y las heces.
Cambio y limpieza
La cultura y los hábitos del cambio del pañal varían de seis a doce veces en diferentes puntos del mundo, siendo los japoneses los campeones del consumo de pañales (con una media de doce cambios al día por bebé).
En los hospitales normalmente recomiendan cambiar el pañal cada vez que se da de mamar o en cada comida, lo que puede significar entre seis y ocho veces por día en los bebés amamantados. Cabe también destacar, una vez más, que la lactancia materna es un factor protector en esta situación.
Es importante también que los padres conozcan las fases de las deposiciones y sus características para poder identificar, por las características visibles, heces que puedan ser más ácidas. De la misma forma, en los momentos en los que se toman antibióticos o en caso de diarrea, es necesario estar más atento al cambio del pañal.
El tiempo de oclusión parece ser un factor negativo ya que, en contacto con el aire, la mayoría de las dermatitis tienden a desaparecer, siendo la primera medida antes del uso de medicamentos.
En niños mayores que aún usan pañal, cambiarlo antes de ir a dormir, limpiarlo en cada muda y usar agua caliente o tibia para limpiar la orina y las heces, incluyendo los pliegues inguinales y genitales, también constituye una medida que no se debe descuidar.
Hidratación y protección
Se debe comenzar a usar cremas barrera, que no es necesaria en todos los cambios del pañal, en cuanto se detecte irritación de la piel en la zona. Puede ser que para retirar las pomadas/cremas muy oclusivas se deba usar aceite o agua mineral, para poder realizar una limpieza correcta y aplicarla de nuevo.
Con respecto a las cremas, existen numerosas soluciones en el mercado, pero sin duda las cremas con vitamina A que sean suficientemente emolientes, son una buena opción.
La última generación de cremas barrera con adición de prebióticos parece que son una ayuda fundamental, debido a que reequilibran la flora local, ayudando a eliminar los microorganismos nocivos de la flora transitoria (en la superficie de la piel), reforzando los microorganismos buenos de la flora residente (capas de piel más profunda).
Por prescripción del pediatra (y solamente en ese caso), en algunos casos de dermatitis más resistentes al tratamiento con medidas básicas (cambio frecuente de pañales, limpieza, hidratación y protección, exposición al aire); se pueden aplicar medicamentos en crema con esteroides o antifúngicos (en este caso, infección secundaria), durante un corto periodo de tiempo y sabiendo previamente cómo aplicarlo en una zona tan sensible.
La dermatitis del área del pañal irritativa primaria es la dermatitis del área del pañal más prevalente, siendo probablemente la afección cutánea más frecuenta durante la primera infancia y constituyendo una fuente importante de malestar para el niño.
Es importante que los padres y los cuidadores estén atentos a los factores de riesgo y a la aparición de los primeros síntomas, y que inicien los primeros cuidados.
Cuidados de prevención:
- Cambie el pañal al bebé con frecuencia, entre seis y ocho veces por día, para evitar que este pase mucho tiempo en contacto con la orina y las heces.
- Intente conocer las diversas fases de las deposiciones y sus características, para poder identificar posibles problemas.
- Tenga especial cuidado en los momentos en los que el niño está tomando antibióticos o tiene diarrea.
- En el caso de los niños mayores, cambie siempre el pañal antes de que se vayan a dormir, limpiándoles en cada cambio y usando agua caliente o tibia para eliminar por completo la orina y las heces.
- Use una crema barrera ante la menor irritación de la piel en esa zona.
- Cada vez que aplique una nueva capa de crema, asegúrese de que ha retirado con aceite o agua mineral posibles restos de la crema colocada anteriormente.


